Tecnología

Químicas de baterías para BESS: cuál vas a encontrar y dónde

LFP, NMC, plomo ácido, sodio-ión y flujo: qué aporta cada química, dónde encaja y por qué en almacenamiento estacionario casi todo es LFP.

Cuando un cliente compra una batería pregunta cuánto dura, si se calienta y si aguantará el día. Casi nunca pregunta de qué está hecha. Pero en una batería para una casa, una nave o un comercio, la química decide la seguridad, el espacio que ocupa, los ciclos que aguanta y el precio.

Las tecnologías de almacenamiento se distinguen sobre todo por el material del cátodo. Estas son las cinco que conviene conocer.

LFP: la que vas a ver casi siempre

La LFP (litio, hierro y fosfato) se ha quedado con el almacenamiento estacionario por su estabilidad térmica: sus reacciones internas están muy controladas y la fuga térmica (thermal runaway), esa reacción en cadena en la que una celda se calienta y contagia a las demás, es mucho menos probable y menos agresiva.

Además aguanta muchos ciclos y su precio no ha dejado de bajar. Su punto débil es la densidad energética: para la misma energía ocupa algo más. Cuando pones en la balanza seguridad, ciclos y precio, la decisión se toma casi sola.

NMC: la del coche eléctrico

La NMC (níquel, manganeso y cobalto) guarda mucha más energía en menos espacio y entrega mucha potencia. Por eso domina en el vehículo eléctrico, donde cada kilo cuenta. A cambio es más sensible a la temperatura, y en almacenamiento estacionario cada vez tiene menos presencia.

Plomo ácido: la veterana

Tecnología madura, fácil de montar y tolerante a los cambios bruscos, pero se degrada rápido con descargas profundas, aguanta pocos ciclos y exige mantenimiento. Sigue encajando en SAIs y UPS, que trabajan poco y de forma puntual. Para el uso diario que pedimos hoy a una batería ya no da la talla, y muchos clientes querrán sustituirla por litio.

Sodio-ión: la promesa

No necesita litio: el sodio es abundantísimo y permitiría fabricar en muchos países. Hoy tiene menos densidad, todavía no es competitiva en precio y apenas está en los catálogos. Conviene tenerla en el radar.

Baterías de flujo: la curiosa

La energía se guarda en un electrolito líquido en tanques y la reacción ocurre en una pila de celdas. La energía depende del tamaño de los tanques y la potencia de las celdas, así que se dimensionan casi por separado. Necesitan espacio, bombas e hidráulica: si escalan, será en grandes instalaciones.

En resumen

QuímicaDónde la vas a ver
LFPCasi siempre: vivienda, comercio, industria y red
NMCVehículo eléctrico
Plomo ácidoSAIs y UPS, y en clientes que quieren renovar
Sodio-iónEn el radar
FlujoGrandes instalaciones

Este artículo resume una de las unidades del Curso 0 gratuito de la academia, con su vídeo y un test para comprobar lo aprendido.

Academia

Academia de BESS: un curso nuevo cada mes

Formación continua sobre almacenamiento con baterías, del autoconsumo al utility-scale. 15 € al mes, sin permanencia. Empieza gratis con el Curso 0.

Ver la academiaCurso 0 gratis