Mercado

Mercado de capacidad en España: qué es y qué cambia para las baterías

Qué es el mercado de capacidad de la Orden TED/966/2026, cómo funcionan sus subastas y qué cambia para las baterías y las empresas, sin promesas.

El 17 de septiembre de 2026 el BOE publicó la Orden TED/966/2026, que crea un mercado de capacidad en el sistema eléctrico peninsular. Es una de las novedades más importantes para el almacenamiento en España, y también una de las que más confusión está generando. Aquí lo contamos desde cero, separando lo que dice la norma de lo que todavía son previsiones.

Qué es el mercado de capacidad

El mercado eléctrico paga sobre todo energía: cada kilovatio hora que se produce. Pero el sistema necesita además potencia disponible en los momentos difíciles, como una tarde de invierno sin viento, hacia las nueve de la noche, cuando ya no hay sol y la demanda está alta.

Una central o una batería que solo hace falta esas pocas horas apenas vende energía, así que no le salen las cuentas para mantenerse o construirse. El mercado de capacidad resuelve ese problema pagando por estar disponible, no por producir, igual que a los bomberos se les paga por estar de guardia.

Qué se compra: potencia firme

Lo que se compra es potencia firme, la que el sistema puede dar por segura en las horas críticas:

Potencia firme = potencia instalada × coeficiente de firmeza

El coeficiente va de 0 a 1 y cada tecnología tiene el suyo. Una planta solar aporta muy poco a las nueve de la noche en invierno. Además, la potencia firme nunca puede superar la capacidad de acceso a la red de la instalación. Los coeficientes todavía no se han publicado.

Por qué se crea ahora

Red Eléctrica calcula cada año las horas esperadas con riesgo de no cubrir la demanda. El estándar oficial es de 1,5 horas al año, y el último análisis nacional da unas 4 horas en 2028 y unas 2,5 en 2030. Con más renovables, cierres de centrales y una demanda que crece, la normativa europea permite crear el mecanismo. La Comisión Europea dio su visto bueno el 29 de mayo de 2026, por diez años.

Cómo funcionan las subastas

  • Hay tres tipos: principales (para los próximos años, con margen para construir), de ajuste (anuales, para corregir desajustes) y transitorias (para cubrir el hueco hasta la primera principal).
  • Se oferta un precio en euros por megavatio firme y año, a sobre cerrado.
  • Las ofertas se ordenan de la más barata a la más cara hasta cortar con una curva que dice cuánta potencia necesita el sistema.
  • Cada ganador cobra lo que ofertó, en doce pagos mensuales, sin actualizar el precio.
  • Los contratos duran 12 meses para las instalaciones existentes, hasta 15 años para las nuevas (la mitad de su vida útil) y de 1 a 10 años para la demanda.

Qué papel tienen las baterías

Las baterías encajan muy bien: son flexibles, responden en milisegundos y guardan la energía barata para las horas críticas. En la subasta principal, las instalaciones nuevas solo pueden ser renovables, almacenamiento o demanda.

El «pero» está en su duración. Una batería tiene energía limitada, así que su coeficiente dependerá casi seguro de cuántas horas pueda descargar: una de 4 horas debería valer más que una de 2. Las estimaciones del sector van de 0,27 a 0,70, un rango enorme. Por eso, hoy, cualquier cifra de ingresos es un escenario, no una promesa.

Un ejemplo para entender la fórmula, con números inventados: una batería de 10 MW con un coeficiente de 0,5 tendría 5 MW firmes; a 25 000 € por megavatio firme y año, cobraría 125 000 € al año.

A cambio hay obligaciones serias: estar disponible en las horas de estrés (como mucho el 10 % del año), pasar pruebas al menos una vez al año y pagar penalizaciones si falla. A la tercera prueba fallida, la instalación queda fuera.

Y las baterías de empresa

Para participar hace falta al menos 1 MW firme. Una batería de empresa de 200 kW no llega sola: tendría que entrar a través de un agregador, y su ingreso sería pequeño.

Donde sí notará algo es en la factura. El coste del mecanismo lo pagan los consumidores, dentro de los cargos, y se cargará sobre todo en las horas en que el sistema va más justo. Una batería que descargue en esas horas reduce lo que la empresa paga por este concepto. Es un argumento más, junto al ahorro en energía y en potencia.

Qué supone para las empresas que consumen

  • Habrá un coste nuevo en la factura, con precios por tarifa y periodo horario que se publicarán cada año.
  • Lo notarán más las empresas que consumen mucho en las tardes laborables de invierno.
  • Pueden reducirlo moviendo consumo o con una batería, y las que tienen consumo flexible y suficiente potencia pueden incluso cobrar como proveedoras de capacidad.

Qué falta por publicar

El procedimiento de operación, los coeficientes de firmeza, la curva, los precios máximos, las garantías, los precios que pagarán los consumidores y la fecha de la primera subasta, que el sector espera durante 2027. Hasta entonces, la regla es sencilla: lo publicado en el BOE, como dato; lo demás, como escenario.

Aprende más en la academia

En la academia tienes el curso completo «El mercado de capacidad y el almacenamiento», con cinco lecciones en vídeo, test y una calculadora de ingresos por capacidad para preparar escenarios con tus propios números. Conoce la academia.

Academia

Academia de BESS: un curso nuevo cada mes

Formación continua sobre almacenamiento con baterías, del autoconsumo al utility-scale. 15 € al mes, sin permanencia. Empieza con el Curso BESS gratis.

Ver la academiaCurso BESS gratis